Hola, soy tu menopausia

 
 

menopausia y sexualidad.

 
 

 
Photo by Angelina Litvin

Photo by Angelina Litvin

 

(Mari Carmen)

- Doctor, desde que se me ha retirado la regla no tengo deseo sexual

 (Señor con título de Doctor)

- Es normal, así funciona el cuerpo, puedes usar lubricante para que todo vaya mejor.

  Hasta luego, Mari Carmen.


 

La sexualidad está reservada para los cuerpos jóvenes y bellos

O al menos así es como la concebimos. Por eso, cuando llegamos a la menopausia damos por hecho que “hasta aquí hemos llegado”. Y sí, la sexualidad es joven, porque la juventud es una actitud (yo pienso morir joven dentro de muchos años), y también para cuerpos bellos, porque todos los cuerpos lo son. Pero cada etapa de nuestra vida es diferente, ninguna mejor que otra, sino que debemos conocer las características de todas ellas para así poder disfrutar de la sexualidad en cada una.

La conversación de arriba puede parecer un chiste, pero es exactamente lo que oyen una y otra vez las mujeres de más de 45 años que acuden a su médico de cabecera preocupadas por su falta de deseo.

La menopausia es una etapa de cambio en el cuerpo y la vida de la mujer. Vivimos en nuestro cuerpo así que es lógico esperar que si cambia, también nos cambie la vida. Biológicamente, ocurren ciertos cambios que pueden afectar a todo aquello que normalmente relacionamos con tener "buen sexo": la vagina deja de lubricar (o tarda más en hacerlo), las hormonas se ponen en huelga y nuestro cuerpo pasa de Barbie a Barriguita (te pasas toda la vida con complejos y cuando cumples cierta edad te parece que de joven estabas estupenda). Una serie de acontecimientos que siempre nos han contado, una lista de cosas terribles que en mi opinión deberían terminar con un pésame, porque nos lo pintan francamente mal. ¿Pero hay algo más allá de todos esos cambios? Hablemos de la sexualidad.

Para empezar, la sexualidad femenina no es lineal.

Por norma general, en la vida de las mujeres hay 4 momentos importantes que interfieren en su vivencia de la sexualidad:

  • La menarquía (primera menstruación)
  • El resto de menstruaciones
  • El embarazo, parto y crianza (si se da)
  • La menopausia

Antes que nada hay que tener dos cosas claras:

La sexualidad está presente a lo largo de toda la vida, es decir, desde que nacemos hasta que morimos tenemos sexualidad, pero no siempre se vivencia igual

Las funciones de la sexualidad son tres: la reproducción, la comunicación y el placer

 

 

 

De estas dos ideas podemos concluir que durante la menopausia, puesto que es una etapa más de nuestra vida, seguimos teniendo sexualidad, y que aunque se pierda la capacidad reproductiva, seguimos disfrutando de la comunicación y el placer.

Si tu cuerpo está cambiando es porque ya no necesita reproducirse, si no necesita reproducirse no necesita el coito tanto como antes. Lo que tu cuerpo te está gritando es: DISFRÚTAME DE OTRA MANERA. Hay un antiguo proverbio que dice “nunca trabajes en contra de la naturaleza”, la naturaleza te dice que no te centres solo en el coito, y que disfrutes más despacio, de otras formas, etc.

Si vivimos la menopausia como algo muy negativo es en parte por todos los mensajes que socialmente nos llegan, pero este momento de tu vida también puede tener beneficios a todos los niveles, incluido el sexual. Veamos algunos:

  • No tienes que preocuparte por que te vayas a quedar embarazada (Importante: hasta que no haya pasado un año sin menstruación debes seguir usando métodos anticonceptivos)
  • Ahorras en productos. Ni compresas, ni copa, ni tampones, ni nada…adiós al pago del impuesto de lujo.
  • Te conoces bien. Tienes una edad en la que sabes quién eres, qué quieres, qué te gusta y qué no, y eso es muy positivo para las relaciones sexuales.
  • Las relaciones sexuales son diferentes, no peores. Aquí está el quid de la cuestión: relacionamos sexo con coito. En esta etapa puede que la penetración te resulte más molesta, pero también es bastante probable que la penetración no haya sido nunca tu práctica sexual favorita (el 85% de las mujeres no llegan al orgasmo a través de esta práctica, por lo que toca escucharse y comunicarse con el compañero para ampliar el repertorio de prácticas sexuales y así disfrutar ambos). No tengo nada en contra del lubricante, salvo cuando su único objetivo sea realizar el coito sin pensar en el placer de las dos personas. El objetivo no debe ser el coito, debe ser el placer.
  • Tengo una buena noticia: ¡el clítoris sigue siendo el órgano de placer! Y seguirá funcionando a la perfección el resto de tu vida, OU YEAH, BABY! Si no os conocéis lo suficiente, te animo a profundizar en vuestra relación ;)

Como ves, esta etapa también está llena de cosas buenas y situaciones en las que aún tienes mucho por descubrir. Mantén una actitud sexual abierta, cuídate mucho (la alimentación, el ejercicio físico y trabajar el suelo pélvico influirán de manera muy directa en tu autoestima e incluso en la lubricación), y sobre todo ¡quiérete!, una mente obsesionada y un cuerpo agredido son enemigos de la sexualidad, recuerda que todos los cuerpos están diseñados para dar y recibir placer 😘

 

 

Escríbeme en los comentarios, ¿se te ocurren más beneficios? estaré encantada de escuchar tu experiencia.

Silvia Pérez Martínez.